"LA LECTURA DE LITERATURA EN MÉXICO"
Buenos días
compañeros, les tengo una pregunta antes de iniciar el tema: Para ustedes, ¿Qué
significa leer o para que te sirve leer? , es una pregunta muy interesante y
que nos abarca varias características ya que no solo se puede leer libros, sino
que de igual manera se puede leer revistas, periódicos, recetas, entre otras
cosas. Gracias a la lectura se puede saber de muchos temas y se puede aprender
de la vida, claro está porque la lectura te puede llevar a muchas dimensiones
de la creatividad y la imaginación o bien te puede ser aburrido y puedes estar
desinteresado de algún tema en especial, es importante tomar conciencia de que
leer nos puede favorecer en nuestra vida y no solo del presente sino de igual
manera del futuro.
Para muchas personas hablar de libros es sinónimo de alejamiento, soledad, tristeza, vejez y a veces hasta de aburrimiento, es por ello que en algunas ocasiones nos encontramos a las librerías, las presentaciones de libros y las ferias del libro frías y casi vacías; La mayor parte de los mexicanos se inclina por leer libros que han sido creados más por la mercadotecnia que por un mero escritor.
Somos el país número uno que produce más libros en toda América Latina; sin embargo, se considera que menos del 16% de los mexicanos no lee ni un libro al año.Los libros más vendidos
son los motivación personal, esoterismo, sexo e infantiles. Le siguen los del
género narrativo: novela y cuento, después ensayo, y por último (por género)
figuran las enciclopedias, ello gracias a que tienen un lugar especial en todos
los hogares, oficinas y escuelas.
Las bibliotecas públicas en México deben modificar, ciertamente, sus funciones para lograr que los niños, los adolescentes y los jóvenes sean lectores verdaderos y no únicamente usuarios de lo inmediato. Pero este cambio no puede asumirse, por sí solo, desde las bibliotecas; es un cambio pedagógico, educativo y cultural; es un cambio que involucra a la escuela y al concepto de educación; un cambio que pone en crisis al sistema educativo completo y le exige que defina su propósito, su interés y su más trascendente filosofía.
Decir que producimos muchos libros de texto, tampoco es un gran consuelo, porque no podemos decir que se tiene él HÁBITO de la lectura, porque todos sabemos que se leen por obligación. Se dice que un buen lector es aquel que lee por gusto, con periodicidad y que es capaz de entender, saborear y sentir lo que está leyendo; lo más preocupante en todo caso, no es que haya mucha gente analfabeta que no lea, sino que aquellas personas que han pasado los 15 o 20 años en la escuela no cultiven el HÁBITO DE LA LECTURA.
Las bibliotecas públicas en México deben modificar, ciertamente, sus funciones para lograr que los niños, los adolescentes y los jóvenes sean lectores verdaderos y no únicamente usuarios de lo inmediato. Pero este cambio no puede asumirse, por sí solo, desde las bibliotecas; es un cambio pedagógico, educativo y cultural; es un cambio que involucra a la escuela y al concepto de educación; un cambio que pone en crisis al sistema educativo completo y le exige que defina su propósito, su interés y su más trascendente filosofía.
Para decirlo francamente y sin severidad pero con toda la claridad posible, habría que tomar prestadas unas limpias palabras de Fernando Savater, a manera de reflexión final:
“Vivimos entre alarmantes estadísticas sobre la decadencia de los libros y exhortaciones enfáticas a la lectura, destinadas casi siempre a los jóvenes. Hay que leer para abrirse al mundo, para hacernos más humanos, para aprender lo desconocido, para aumentar nuestro espíritu crítico, para no dejarnos entontecer por la televisión, para mejor distinguirnos de los chimpancés, que tanto se nos parecen. Conozco todos los argumentos porque los he utilizado ante públicos diversos: no suelo negarme cuando me requieren para campañas de promoción de la lectura. Sin embargo, realizo tales arengas con un remusguillo en lo hondo de mala conciencia. Son demasiado sensatas, razonan en exceso la predilección fulminante que hace ya tanto encaminó mi vida: convierten en propaganda de un master lo que sé por experiencia propia que constituye un destino, excluyente, absorbente y fatal.”
Te invito a que leas un libro de tu agrado, algo especial para ti, puede ser del género que tu prefieras, pero que leas, para que tengas o logres mayor sabiduría conforme al nuevo conocimiento de vocabulario, frases nuevas, etc. Abre un libro........ no muerden!